CÓMO DAR MIEDO AL LECTOR

Inspirarse en estas fechas para escribir terror no es difícil, lo complicado es ser capaces de transmitir miedo a través de lo que escribimos. Hacer que el lector empatice con el personaje es una tarea implícita en el trabajo de escribir, pero no siempre es tarea sencilla, sobre todo cuando hablamos de una emoción tan personal.

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Aquí van algunos consejos para ello:

  • ¿QUÉ ES EL MIEDO?

Antes de escribir sobre algo, es importante que nos informemos. En su definición más básica, el miedo es el resultado de estar asustado por algo que se percibe como amenazador o peligroso. El estímulo que induce al miedo puede ocurrir directamente en el presente (una explosión) o estar influenciado por una amenaza del futuro (una enfermedad hereditaria); muchos de ellos, sin embargo, pertenecen al pasado del individuo, ya que lo primero que aprendemos es a tener miedo de ciertos estímulos (que alguien nos acorrale, etc).

Al contrario de lo que la gente cree, todos los humanos nacemos con dos miedos naturales: el miedo a los sonidos altos y el miedo a caernos. El resto de miedos se adquieren con la experiencia.

Nota: tener miedo no es lo mismo que tener fobia. El miedo es una respuesta emocional a un estímulo. A pesar de que los efectos pueden ser extremos, el miedo en sí es un resultado del aprendizaje cognitivo que se considera racional. Las fobias son miedos irracionales, lo que significa que son estados continuos en lugar de respuestas temporales. 

  • ¿CÓMO LO USO EN MI HISTORIA?

Todos tenemos miedos, así que los miedos son fundamentales en la historia del personaje porque le aportan credibilidad. Pueden ser generalizados (a una guerra, a caer enfermo…) o personales (a los perros, a los espacios cerrados…).Crear un origen, una historia pasada (incluso si no se revela hasta más adelante) nos ayudará y ayudará a los lectores a entender por qué el personaje está tan asustado. Conocer los entresijos del miedo del personaje es importante y nos facilitará el plasmarlo en la novela. Ten en mente que hacerle tener miedo no completa al personaje, pero es un componente útil para moldearlo y hacerle tener un pulso con su vida y la historia.

Las implicaciones emocionales del miedo también necesitan ser exploradas para fortalecer la historia. Ese miedo puede manifestarse de alguna forma en el día a día, lo que hará que el desarrollo del personaje sea más fuerte. Alguien que está asustado puede tener problemas enfrentándose a ese miedo y puede evolucionar en depresión o desconfianza. El miedo puede llegar a causar pesadillas, insomnio u otros trastornos que pueden volver incómoda la vida del personaje. Incluso cuando alguien “supera” un miedo, pueden quedarle secuelas. Puede que incluso tengan que lidiar con ello el resto de sus vidas.

¡Cuidado!: El miedo sin causa o credibilidad se presta a un melodrama. Para evitar que tu historia se convierta en un melodrama, utiliza descripciones para captar el ambiente de la escena; esto preparará a los lectores para una experiencia emocional una vez que el personaje esté en una situación determinada.

  1. Conocer a los personajes. El lector necesita saber quiénes son antes de preocuparse por qué les puede ocurrir o qué pueden perder. Si no sabe qué pone en riesgo y cuáles son las consecuencias, jamás se asustará. El lector no tiene que preguntarse qué teme el personaje que ocurra, tiene que saber qué ocurre si falla.
  2. Escribir con emoción. El miedo requiere emoción; no solo hay que ponerse en la piel del personaje, sino que has de ser capaz de describir su pánico.
  3. Utiliza todos los sentidos. Olores, ruidos y sabores añadirán credibilidad a la historia. No es lo mismo describir visualmente una escena que añadir más sentidos. Decir que algo huele a piel podrida o que unas pisadas suenan como latidos del corazón construye tensión y pone al lector en situación.
  4. Dale esperanza al lector. Si no tienen esperanza en los personajes, la historia no será emocionante. Colocarlos en situaciones espantosas no hará que la historia sea buena. El lector necesita creer que el personaje puede sobrevivir, eso es lo que le mantendrá leyendo.
  5. Show vs Tell. Seguro que lo has leído antes: no cuentes la historia, muéstrala. No es lo mismo decirles que “Amy estaba aterrorizada” que mostrarles que lo está (apoyándose en el lenguaje corporal o en el motivo por el que esté asustada). Decir que un personaje está aterrorizado no aterrorizará a los lectores; hay que mostrarles qué ocurre para que ellos solos sepan que Amy está aterrorizada.
  • LENGUAJE CORPORAL

Cada persona reacciona al miedo de forma diferente, por eso hago hincapié en lo importante que es conocer al personaje que tenemos entre manos:

– Desviar la mirada y no hacer contacto visual (muy útil cuando el personaje está intentando ocultar su miedo por otra persona o cosa)

– Mirar fijamente y con los ojos muy abiertos (sobre todo cuando ese miedo les pilla por sorpresa)

– Respiración pesada, ensanchando las fosas nasales.

– Respiración agitada y rápida; tener problemas para respirar con normalidad.

– Boca apretada (en esta ocasión probablemente esté acompañado de cuerpo contraído, músculos tensos y puños apretados).

– Boca seca o tragar saliva.

– Incapacidad de moverse del sitio (en casos más intensos, puede llegar a evolucionar a parálisis temporal)

– Mover las piernas, tamborilear con los dedos, zapatear con los pies o balancearse sobre uno mismo (respuesta nerviosa, incapacidad de estarse quieto).

– Manos y cuerpo sudoroso o tembloroso, como resultado del exceso de adrenalina.

– Retroceder de forma inconsciente (el cuerpo está inconscientemente listo para echar a correr).

– Encorvarse (reacción inconsciente para intentar hacerse más pequeño, por tanto “menos visible”)

– Enderezarse (respuesta agresiva del cuerpo ante el miedo).

– Pulso acelerado o pupilas dilatadas.

– Gritar, chillar o incapacidad de hacer ninguna de las dos cosas.

– Urticaria, sarpullidos u otro efecto en la piel.

Todas estas reacciones pueden darse de forma individual o varias al mismo tiempo, dependiendo siempre de la personalidad del personaje (nervioso, impulsivo, inseguro…).

Como puedes ver, hay muchas cosas a tener en cuenta a la hora de escribir sobre el miedo. No hay fórmula secreta, pero la mezcla de todos ingredientes generará seguro un buen resultado.


Fuentes: krisnoel ; the writing café ; simplewritingtips ; escribiendoruido

Traducción: escribiendoruido

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2 comentarios en “CÓMO DAR MIEDO AL LECTOR

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