SEMANA 1 # NANOWRIMO 2015

nanowrimo15

La primera semana de NaNoWriMo, al menos para mí, siempre suele ser una mezcla entre “¿por qué coño me apunté?” y “YAY! qué emoción”. Y esta vez no ha sido diferente; la primera semana es con la que más fuerza se coge la historia, la que más se suele avanzar por el subidón de adrenalina y la que define, de alguna forma, el ritmo que llevarás con el reto y con la novela.

Para mí, esta semana ha sido un cóctel agridulce lleno de altibajos, sobre todo porque no he podido escribir tanto como me gustaría (estuve tres días de viaje, de los cuales cuatro no escribí nada). Eso sí, esta falta de compromiso ha provocado que los momentos que he tenido para dedicarme a la historia sean mucho más fructíferos que otras veces. Los momentos en los que abría el word he tenido tanta afluencia de inspiración que esas escenas que creía que eran de transición han terminado llevando contenido interesante.

Eso sí, ¿recordáis los grandísimos planes que tenía antes de empezar el reto? Pues a la mierda. A la mierda todos. No he podido, ni de lejos, amoldarme al plan inicial. Pero al menos voy bastante pegada al gráfico del reto de 50K, que no es poco y me sirve de trampolín. ¿Que no terminaré la novela el 30 de Noviembre? Cada día soy más consciente de ello (capítulo por día, ¡já! tendría que llevar ocho y solo tengo tres). 50.000 palabras en un mes sigue siendo un objetivo muy plausible y beneficiosa para la historia, sin embargo, y si a lo largo de los días veo que será imposible alcanzar mi meta inicial, al menos intentaré completar el reto NaNoWriMo original.

Así están las cosas esta semana:

Primera semana NaNoWriMo 2015

No es un gráfico muy prometedor en comparación con otros que he visto, pero estoy bastante contenta y esperanzada con el ritmo que llevo a pesar de solo haber escrito tres días. Si escribo todos los días en lugar de pegarme estos arranques de vómito de palabras en días señalados, estaré avanzando a una velocidad que superará, seguro, mis expectativas.

Toda esta semana de casi-no-escribir, me ha hecho reflexionar un poco sobre el origen y finalidad de este maravilloso reto (y darme cuenta de que se necesitan más movimientos de este tipo, más fomento de la escritura, más motivación y oportunidades para los amantes de este arte). Si nos paramos a pensarlo, el NaNoWriMo no es más que una declaración de intenciones para con nuestra historia. Es un reto que nosotros mismo podemos proponernos y llevar adelante, ya sea Noviembre, Marzo, Mayo, dos semanas, dos días, 5.000 palabras o 30.000.

Lo que realmente diferencia al NaNoWriMo es que lo compartes con la gente. Para mí, eso es lo más grande y maravilloso de este reto. Tengo varias amigas que están participando y con las que comento por Twitter nuestros progresos, pero es que además de ese pequeño círculo de escritoras, hay una plataforma nacional maravillosa. Dan ganas de publicar cualquier comentario o duda en el grupo de Facebook “NaNoWriMo Spain”, porque tiene un feedback impresionante y son gente normal, gente como tú, que está pasando por tu misma situación y que te apoya y te anima a seguir. Por no hablar de que se discuten temas de los que todos los escritores queremos hablar y solo podemos hacerlo con gente a la que le guste escribir.

Los hashtag #tuhistoriaimporta, por ejemplo, también son una propuesta interesante para desahogarte sobre tus experiencias y leer cómo otras personas están viviendo esta experiencia. Porque nuestra historia importa, y tendemos a pensar lo contrario, a callarnos nuestra opinión o progreso para no “molestar” al resto o porque creemos que a nadie le importa. Pero sí que lo hace.

También hay artículos interesantes en el foro español de NaNoWriMo, en el que se discuten ciertos temas y se organizan quedadas (la mayoría en grandes ciudades españolas y que nos da mucha envidia a aquellos que vivimos en regiones menos pobladas o lejanas) ¡Queremos quedadas vascas, cagüen txotx!

Y para terminar, os traduzco un post que leí el otro día (el artículo original está aquí):

10 COSAS QUE NUNCA TE CONTARON SOBRE EL NANOWRIMO

  1. Tenías que haber planeado. ¡Y te lo dicen ahora! Has estado todo Octubre inmerso en prepararte mentalmente para el maratón que es NaNoWriMo, pero no se te ha pasado por la cabeza que quizá tendrías que haber planeado la novela. Así hubieras sabido qué ibas a escribir en qué día y harías que todo el proceso fuera más llevadero. Pero no, decidiste empezar el 1 de Noviembre con un personaje y una ligera idea de la trama…
  2. Está bien cambiar de idea a mitad de camino. Tu novela puede empezar con una pieza literaria en la que un director de un banco llamado Nigel traspasa una crisis de identidad y al final darte cuenta de que estás escribiendo sobre una monja que maneja escopetas en el Amazonas llamada María José luchando contra una invasión de unicornios extraterrestres de la muerte. Está bien, mientras que te recuerdes a ti mismo que no necesitas volver al principio y empezar de nuevo. Se llama primer borrador porque hay muchísimos otros.
  3. Utilizar muchos adverbios y adjetivos no ayudan a nadie. Algunos listillos te habrán dicho que la forma más rápida que llenar tu contador de palabras es introducir tantos adjetivos inútiles, aburridos, repetitivos, tediosos y adverbios como sea astutamente, humanamente, habilidosamente posible. Pero asumámoslo, ¡apesta! Estás aquí para escribir una novela, y el tiempo que empleas buscando sinónimos podrías aprovecharlo mejor escribiendo el siguiente párrafo.
  4. Ponerse al día es más difícil de lo que parece. Ocurre. Vas avanzando, escribiendo tus 1.667 palabras al día y algo ocurre. Quizá tu gato explota o tu tía sufre combustión espontánea, pero algo inevitable ha ocurrido y has perdido un día. Piensas que no es un problema, te pondrás al día mañana. Hasta que te das cuenta de que será más difícil de lo que crees porque ya no vas 1.667 palabras atrasado, sino 5.000 o más. Y lo peor de todo, tus amigos NaNoWriMos no van a esperar a que te pongas al día. No, es la supervivencia.
  5. La primera semana creerás que es fácil. La primera semana es emocionante. Estás motivado por el reto y tienes una buena idea con unos pocos personajes incluso si no te has parado a desarrollarlos con propiedad. Claro, habrá algunas incongruencias, pero te verás a la cabeza y te sentirás bien. Antes de que llegues a las 10.000 ya creerás que tienes el NaNoWriMo de este año en el bolsillo.
  6. En la segunda semana te quedarás atrás. Después de una primera semana brillante, se acabará la novedad y te darás cuenta de que conseguir las 1.667 palabras al día es mucho más difícil. Estarás menos seguro de la dirección que está tomando la historia y ni siquiera sabrás si las palabras que escribiste ayer tienen sentido. Seguirás adelante, sin embargo, pero la seguridad de la primera semana quedará reemplazada por la sensación de que quizá esto es más difícil de lo que creías.
  7. En la tercera semana, odiarás tu novela. Si hay un equivalente del infierno en la escritura, será la tercera semana del NaNoWriMo. Tus planes se irán al traste, el personaje que pensabas utilizar en la escena final estará muerto. Te cuestionarás la trama del libro y tu propia salud. Odiarás tu novela, odiarás tus personajes y odiarás la estúpida idea de escribir una novela en un mes. Incluso te recordarás constantemente que eres un escritor terrible, y la prueba la tendrás en la tercera semana.
  8. En la cuarta semana, tu percepción de la realidad se nublará. De alguna forma, superarás la tercera semana y avistarás el final de tu novela. Por algún milagro, el desastre de tu trama parecerá volver a tener sentido y, ¿sabes qué? Puede que tengas una novela medio decente. Estarás tan comprometido con tu libro que parecerá más real que el mundo a tu alrededor. Funcionarás como un adulto de forma automática y no recordarás cuándo fue la última vez que te duchaste.
  9. Puedes romper las reglas. No hay policía de NaNoWriMo. Si decides escribir 30.000 palabras de un proyecto y 20.000 de otro, nadie va a aparecer en medio de la noche para que escribas lo mismo. Si quieres poner hadas ninja en tu historia de vaqueros del oeste, nadie va a aparecer de entre las sombras y señalarte. Si escribes 50.000 palabras de más en la novela que tienes entre manos, no causará un escándalo mediático que te colocará en los titulares de todos los periódicos de la zona.
  10. La sensación de triunfo es maravillosa. Algunas personas pondrán en duda la utilidad del NaNoWriMo. Después de 50.000 palabras no es una novela propiamente dicha. Pero cuando llegas al 1 de Diciembre con 50.000 palabras, lo entenderás. Te darás cuenta de que esa cosa inmanejable que te ha asustado durante años es posible y que todo lo que requiere es una buena disciplina a la hora de escribir. Incluso si no tienes intención alguna de publicar la versión editada, el hecho de que te atreviste con el reto y lo completaste es también un premio. NaNoWriMo es ciertamente un reto, pero si manejas 50.000 palabras o no, el hecho de que les hayas dado una salida ya es un triunfo.
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